La primera contrarreloj larga del Tour de Francia 2012 acabó con una auténtica exhibición de los dos hombres más importantes del conjunto Sky: Bradley Wiggins y Christopher Froome. Los dos británicos quedaron primero y segundo por encima de especialistas de la talla de Cancellara, Tony Martin o Tejay Van Garderen. Pero lo más importante fue el golpe encima de la mesa que han dado en su lucha por la clasificación general de este Tour. Evans, principal favorito de la carrera junto a Wiggins, se dejó un minuto y 43 segundos frente al inglés, una renta de la que se puede arrepentir. La diferencia en la general roza ya los dos minutos y el corredor del Sky se ha mostrado muy fuerte contra el crono, ya que hay que recordar que todavía queda otra contrarreloj larga de 53 kilómetros. Así, se puede decir que Wiggins está en una posición inmejorable para ganar su primera vuelta grande. Y vencería la más importante y la más seguida de las tres que hay. El inglés se ha mostrado fuerte en todos los terrenos, pero va a tener que sudar, y mucho, si quiere conservar esa diferencia con respecto a sus rivales. Problemas no le van a faltar, eso lo tengo muy claro.
Y tengo claro que hay rivales de Wiggins que son más fuertes que él en la montaña. La Planche des belles filles fue un buen final pero quizá le faltaron un par de kilómetros más para que esa ascensión se convirtiera en un auténtico infierno para el británico. Ya lo vimos el año pasado en la Vuelta. Wiggins no es un escalador puro y sufre mucho cuando es atacado al no tener buen cambio de ritmo. Y mañana no, pero seguro que en la Toussuire habrá ataques. Evans tendrá que ser ambicioso ya que dos minutos son muchos, pero quizá espere a Pirineos porque el ataque no cuadra con su estilo de corredor. El daño a Wiggins se lo pueden hacer otros corredores, con más tiempo perdido pero todavía con opciones. Y rápidamente pienso en Vincenzo Nibali, que perdió menos de lo esperado en la contrarreloj y que aguantó muy bien en la subida a la Planche. El italiano tiene perdido algo menos de dos minutos y medio y pienso que es mejor que el inglés tanto en subida como en bajada. Tiene que remontar mucho si quiere aspirar a algo, ya que es el peor contrarrelojista de todos los contendientes a la carrera. No puede desaprovechar ni una sola de las oportunidades que el recorrido del Tour le da y deberá ser muy ambicioso, mucho más que el resto de sus rivales. A poco que tenga piernas lo probará, y cuando lo pruebe, se podría presentar el dilema del Sky.
Pienso que Nibali será el que despierte ese dilema, pero podría ser cualquiera de los diez primeros de la general. Si Wiggins no responde a ese ataque, el equipo deberá decidir si Froome sigue con la cabeza o si debe marcar el ritmo a su compañero para minimizar la pérdida de tiempo. Este dilema contiene numerosas preguntas implícitas. ¿Debe Wiggins ganar el Tour a toda costa? ¿Qué es mejor, que Froome gane el Tour o que lo gane otro corredor con Wiggins haciendo podio? ¿Hasta qué punto el ciclismo es un deporte de equipo?... En la Vuelta del año pasado acabaron dejando libertad a Froome para que luchara cuerpo a cuerpo contra Cobo. Y creo que el corredor nacido en Kenia es más fuerte que su líder cuando la carretera pica para arriba. Basta con ver la exhibición cara al viento que dió en la Planche, en la que no solo batió a su compañero sino también a todos los favoritos de la carrera sacando de punto a muchos de ellos. Y es el segundo mejor contra el reloj en la carrera. Personalmente, me parece una tontería no aprovecharse de un hombre así para la general, por lo que yo optaría por dar libertad a los dos, como pasó con Contador y Armstrong hace unos años. Así, es muy probable que quedaran primero y segundo. De todos modos, me gustaría saber qué pasa ahora por la mente de Chris Froome, saber si él se siente un gregario de lujo o un favorito más. Pienso que lo primero, porque decidió seguir en el Sky sabiendo que iba a ser una hormiguita cuando muchos equipos le ofrecían ser el líder de sus escuadras. Y ahora le puede provocar otro dilema al Sky. Eso sí, bendito dilema.
martes, 10 de julio de 2012
domingo, 1 de julio de 2012
Tour 2012: Por evitar el binomio
El Tour 2012 no contará con los dos mejores vueltómanos del último lustro: Alberto Contador y Andy Schleck. Como todos sabemos, el corredor español está suspendido tras resultar positivo por clembuterol en una de las jornadas de descanso de la ronda gala. El luxemburgués faltará debido a la fractura del sacro que sufrió en el Criterium de Dauphiné Liberé. En teoría, este año sí tendría que haber habido ese duelo que el año pasado no se dio debido al cansancio y a las caídas del madrileño, a la intromisión de Cadel Evans y a un excesivo conservadurismo de los Schleck en Pirineos. Tendríamos que haber visto esas escapadas de los dos rivales pero amigos, esos ataques constantes, esos descensos vertiginosos de Alberto que Andy respondía con miedo, esas polémicas de esperar o no esperar, ese ciclismo en estado puro protagonizado por los dos mejores que pudimos vivir en 2009 y 2010. Y con esto no quiero decir que el Tour del año pasado fuera malo. Simplemente fue distinto. También había un binomio Evans-Schleck, pero solo atacaba el centroeuropeo. El australiano se limitaba a defenderse y a aprovechar su ventaja en los descensos y en la contrarreloj. Pero con Alberto Andy tenía que defenderse, y a su vez atacaba al pinteño. Ambos atacaban y eran atacados, y esa es la magia del ciclismo. Magia que tiene ese binomio Contador-Schleck, el de los mejores ciclistas del mundo, y una magia que no podremos disfrutar ya que ambos no disputarán este Tour.
Creo que a Christian Prudhomme, presidente del Tour y diseñador principal del recorrido, no le gustaba ese binomio. Un fallo informático sacó a la luz todas las etapas en noviembre. Por aquella época todavía no se había dictado sentencia en el caso Contador y Andy no se había lesionado. Pero se mostró un recorrido que no era apto para ellos, sobre todo para el pequeño de los Schleck. Más de 100 kilómetros de contrarreloj y solo tres llegadas en alto de primera categoría: La Toussuire, Peyragudes y la inédita La Planche des Belles Filles, un puerto con muy buena pinta. Tourmalet y Aubisque se desaprovecharán al estar lejos de meta, el Galibier se verá desde la salida de etapa de Saint Jean de Maurienne pero no se tocará. Alpe d'Huez tampoco estará al subirse el año pasado, ya que se asciende un año sí, uno no. Por tanto nos vamos a encontrar ante un Tour con menos montaña de lo habitual, en el que los escaladores puros tendrán que jugarsela al haber mucha contrarreloj en el poco terreno que tienen para destacar. Parece un recorrido diseñado para evitar el binomio Contador-Andy, para intentar que no se pasearan en todas las etapas de montaña. Al Tour le ha salido el tiro por la culata, y ha elaborado un recorrido malo comparado con el de años anteriores, en el que los rodadores pueden lucirse y los escaladores no. Por evitar el binomio, han quitado el espectáculo que dan los puertos míticos cerca de meta.
Pero no hay que preocuparse. El espectáculo en el ciclismo está garantizado siempre y cuando los ciclistas quieran. Aunque fuera un Tour llano siempre estarían los buenos animando la carrera. Quizá sin la capacidad que tiene el binomio para animarla, pero animándola, que es algo muy importante. Así, las etapas de montaña tendrán que ser aprovechadas por escaladores puros que tienen mucho que perder en las dos contrarrelojes. En este grupo entrarían los tres españoles favoritos, Samuel Sánchez, Alejandro Valverde y Juanjo Cobo, y extranjeros como Frank Schleck, Scarponi, Nibali, Basso o Gesink. Pero los dos grandes favoritos son expertos contra el crono, como ya mostraron ayer en el prólogo de Lieja: Cadel Evans y Bradley Wiggins. Este último contará además con un gregario de lujo, que incluso le superó en la vuelta a España y que además es también muy bueno en contrarreloj: Chris Froome. Así, el Sky jugará con dos bazas para intentar hacerse con su primera vuelta grande. Otros hombres que también son buenos rodadores y que suben bien, pero que quizá se encuentren a un menor nivel que Evans y Wiggins son Hesjedal, Menchov, Brajkovic, Leipheimer, Westra, Vinokourov, Peter Velits o Tony Martin. Para los sprints, Sky también buscará victorias con Cavendish y Boasson Hagen, pero el británico no se ha mostrado tan invencible como antes en el Giro. Intentarán romper el monopolio de Cavs en el sprint corredores como Goss, Kittel, Henderson, Rojas, Jonathan Cantwell, Bozic, Bole o Greipel. En los finales como el de esta tarde, con repechos, destacarán hombres como Valverde, Gilbert, Sagan, Boasson Hagen, Voeckler, Chavanel, Gerrans, Gallopin o Julien Simon. Y se pueden alargar estas listas. La nómina de buenos corredores es larguísima. Por algo el Tour es la mejor carrera ciclista del mundo. Aunque falte el binomio y falte el recorrido.
Voy a poner mi quiniela únicamente, ya que mi compañero de blog, Sergio, está de corresponsal en Estados Unidos indagando algo sobre las acusaciones de dopaje sobre Armstrong. O quizá está de vacaciones, quien sabe.
Podio
Apuesto fuerte: Evans (BMC), Froome (Sky), Schleck (Radioshack)
Montaña
David Moncoutie (Cofidis)
Regularidad
Marcel Kittel (Argos-Shimano)
Revelación
Chris Froome (Sky), que para eso lo he puesto segundo
Creo que a Christian Prudhomme, presidente del Tour y diseñador principal del recorrido, no le gustaba ese binomio. Un fallo informático sacó a la luz todas las etapas en noviembre. Por aquella época todavía no se había dictado sentencia en el caso Contador y Andy no se había lesionado. Pero se mostró un recorrido que no era apto para ellos, sobre todo para el pequeño de los Schleck. Más de 100 kilómetros de contrarreloj y solo tres llegadas en alto de primera categoría: La Toussuire, Peyragudes y la inédita La Planche des Belles Filles, un puerto con muy buena pinta. Tourmalet y Aubisque se desaprovecharán al estar lejos de meta, el Galibier se verá desde la salida de etapa de Saint Jean de Maurienne pero no se tocará. Alpe d'Huez tampoco estará al subirse el año pasado, ya que se asciende un año sí, uno no. Por tanto nos vamos a encontrar ante un Tour con menos montaña de lo habitual, en el que los escaladores puros tendrán que jugarsela al haber mucha contrarreloj en el poco terreno que tienen para destacar. Parece un recorrido diseñado para evitar el binomio Contador-Andy, para intentar que no se pasearan en todas las etapas de montaña. Al Tour le ha salido el tiro por la culata, y ha elaborado un recorrido malo comparado con el de años anteriores, en el que los rodadores pueden lucirse y los escaladores no. Por evitar el binomio, han quitado el espectáculo que dan los puertos míticos cerca de meta.
Pero no hay que preocuparse. El espectáculo en el ciclismo está garantizado siempre y cuando los ciclistas quieran. Aunque fuera un Tour llano siempre estarían los buenos animando la carrera. Quizá sin la capacidad que tiene el binomio para animarla, pero animándola, que es algo muy importante. Así, las etapas de montaña tendrán que ser aprovechadas por escaladores puros que tienen mucho que perder en las dos contrarrelojes. En este grupo entrarían los tres españoles favoritos, Samuel Sánchez, Alejandro Valverde y Juanjo Cobo, y extranjeros como Frank Schleck, Scarponi, Nibali, Basso o Gesink. Pero los dos grandes favoritos son expertos contra el crono, como ya mostraron ayer en el prólogo de Lieja: Cadel Evans y Bradley Wiggins. Este último contará además con un gregario de lujo, que incluso le superó en la vuelta a España y que además es también muy bueno en contrarreloj: Chris Froome. Así, el Sky jugará con dos bazas para intentar hacerse con su primera vuelta grande. Otros hombres que también son buenos rodadores y que suben bien, pero que quizá se encuentren a un menor nivel que Evans y Wiggins son Hesjedal, Menchov, Brajkovic, Leipheimer, Westra, Vinokourov, Peter Velits o Tony Martin. Para los sprints, Sky también buscará victorias con Cavendish y Boasson Hagen, pero el británico no se ha mostrado tan invencible como antes en el Giro. Intentarán romper el monopolio de Cavs en el sprint corredores como Goss, Kittel, Henderson, Rojas, Jonathan Cantwell, Bozic, Bole o Greipel. En los finales como el de esta tarde, con repechos, destacarán hombres como Valverde, Gilbert, Sagan, Boasson Hagen, Voeckler, Chavanel, Gerrans, Gallopin o Julien Simon. Y se pueden alargar estas listas. La nómina de buenos corredores es larguísima. Por algo el Tour es la mejor carrera ciclista del mundo. Aunque falte el binomio y falte el recorrido.
Voy a poner mi quiniela únicamente, ya que mi compañero de blog, Sergio, está de corresponsal en Estados Unidos indagando algo sobre las acusaciones de dopaje sobre Armstrong. O quizá está de vacaciones, quien sabe.
Podio
Apuesto fuerte: Evans (BMC), Froome (Sky), Schleck (Radioshack)
Montaña
David Moncoutie (Cofidis)
Regularidad
Marcel Kittel (Argos-Shimano)
Revelación
Chris Froome (Sky), que para eso lo he puesto segundo
domingo, 27 de mayo de 2012
Giro 2012: Hasta el último kilómetro
En la previa del Giro que elaboré hace unos lejanos 21 días, presentaba la ronda italiana como un duelo entre italianos y extranjeros, y que parecía que los primeros tenían ventaja ya que contaban con hombres de la talla de Scarponi o Basso que contaban con ese plus que significa para todos los corredores italianos vencer la más importante competición ciclista del país. Por ello, sorprende ver que los italianos no han conseguido dos puestos en el podio. Y sorprenden más aun el ver que dos de esos lugares corresponden a dos ciclistas que no partían ni mucho menos entre los grandes favoritos de la carrera. Estoy hablando del campeón, el canadiense Ryder Hesjedal y del tercero, el sorprendente belga Thomas de Gendt, que ya había dado muestras de mucha calidad pero que no había destacado en vueltas de tres semanas. Incluso pienso que el belga hubiera ganado la clasificación general de este Giro si ayer, en el Stelvio, hubiera contado con el factor altitud a la hora de regular para evitar la fatiga. Lo hizo todo perfecto, pero los más de 2600 metros de altitud a los que se encuentra el último kilómetro del coloso italiano hicieron que el oxígeno no llegara a los pulmones como lo hacía a pie de puerto. La exhibición del corredor de Vacansoleil valió un podio pero pudo valer mucho más. Casi le sale la jugada perfecta, pero para ello hay que intentarlo. Y es que los grandes favoritos no lo intentaron en los grandes puertos hasta el último kilómetro, consiguiéndose muy pocas diferencias entre los mejores de la carrera. Szmyd dominaba todas las ascensiones hasta casi el final, pero los líderes no atacaban. Ese conservadurismo ha hecho que todo se decidiera en la crono final, y por ello Purito Rodríguez ha sido segundo y no ha conseguido el primer puesto en la clasificación final del Giro.
El corredor catalán tenía terreno para explotar toda la explosividad que tiene en sus piernas, y lo ha hecho. Pero lo único que ha conseguido con ella es conseguir pequeñas diferencias de menos de medio minuto y triunfos parciales. Era consciente de que no iba a conseguir ganar el Giro si no contaba con una diferencia sobre Hesjedal de más de dos minutos para la contrarreloj final. También era consciente de que tenía mucho que perder con un ataque desde lejos, ya que no es un corredor que encuentre un ritmo adecuado cuando tiene que subir un puerto sin compañía. El portar la maglia rosa da alas, pero también hace pensar mucho más sobre la bicicleta. Y yo pienso que Purito se dio cuenta de que este Giro no iba a ser para él tras la etapa de Alpe di Pampeago, la única en la que verdaderamente atacó Hesjedal. El canadiense no se hizo con el liderato, pero asestó un golpe durísimo sobre el español. Tenía que atacar en el Stelvio, en el puerto que peor se le podía dar ya que es un puerto eterno y constante, justo lo que no le gusta al líder del Katusha. Por ello no atacó cuando podía hacer daño. Vio que era imposible meterle tiempo a Hesjedal en el puerto que menos se adaptaba a sus características. Se resignó a esperar un milagro en la crono. Y los milagros en el ciclismo no existen. No existen aunque el joven Guardini bata con superioridad a Cavendish en un sprint, no existen aunque De Gendt gane subiendo el Stelvio solo, no. Joaquim se defendió hasta el último kilómetro, pero en la crono sucedió lo que todo el mundo esperaba: Hesjedal se llevaba el Giro.
Algunos de los comentarios que veo en los diarios deportivos escritos por gente que desconoce lo que es el ciclismo señalan que es extraño que un desconocido de 30 años de repente gane el Giro. Y esa extrañeza la relacionan rápidamente con el dopaje. Yo les digo que vean la etapa de Velefique de la Vuelta de hace dos años, en la que gana subiendo el puerto almeriense sin compañía en una escapada similar a la de De Gendt de ayer, o que miren la clasificación del Tour del año pasado. El error ha sido de todos los periodistas y de todos los que escribimos sobre ciclismo por no poner entre los favoritos a un hombre que fue séptimo en la mayor vuelta por etapas del mundo. Hesjedal no ha hecho un milagro, ya era conocida su calidad, tan solo ha dado un paso adelante. Otros ciclistas que han dado pasos adelante han sido los otros dos hombres del podio: Purito porque ha conseguido ser constante y no fallar ningún día y De Gendt porque ha demostrado que además de ser un gran cazaetapas puede ser un vueltómano. También querría destacar a los dos colombianos del Sky: Urán y Henao, que han estado arriba en todas las etapas de montaña y que han conseguido quitarse la etiqueta de promesas; a Andrey Amador, por su combatividad y la presencia en carrera que ha dado a Movistar; a Gianluca Brambilla, por ser un prometedor escalador que ha ayudado mucho cuando la carretera se ha puesto para arriba a Domenico Pozzovivo; y a Guardini, por el que aposté a principio de Giro tras su fenomenal Tour de Langkawi, y que, con solo 22 años, ha conseguido batir a Cavendish en un sprint de igual a igual. Solo queda darle las gracias a ellos, y a todos los corredores por brindarnos esta carrera que los italianos dicen que es la mejor del mundo. No sé si será la mejor, pero lo que realmente me importa es que ha sido emocionante hasta el último kilómetro.
El corredor catalán tenía terreno para explotar toda la explosividad que tiene en sus piernas, y lo ha hecho. Pero lo único que ha conseguido con ella es conseguir pequeñas diferencias de menos de medio minuto y triunfos parciales. Era consciente de que no iba a conseguir ganar el Giro si no contaba con una diferencia sobre Hesjedal de más de dos minutos para la contrarreloj final. También era consciente de que tenía mucho que perder con un ataque desde lejos, ya que no es un corredor que encuentre un ritmo adecuado cuando tiene que subir un puerto sin compañía. El portar la maglia rosa da alas, pero también hace pensar mucho más sobre la bicicleta. Y yo pienso que Purito se dio cuenta de que este Giro no iba a ser para él tras la etapa de Alpe di Pampeago, la única en la que verdaderamente atacó Hesjedal. El canadiense no se hizo con el liderato, pero asestó un golpe durísimo sobre el español. Tenía que atacar en el Stelvio, en el puerto que peor se le podía dar ya que es un puerto eterno y constante, justo lo que no le gusta al líder del Katusha. Por ello no atacó cuando podía hacer daño. Vio que era imposible meterle tiempo a Hesjedal en el puerto que menos se adaptaba a sus características. Se resignó a esperar un milagro en la crono. Y los milagros en el ciclismo no existen. No existen aunque el joven Guardini bata con superioridad a Cavendish en un sprint, no existen aunque De Gendt gane subiendo el Stelvio solo, no. Joaquim se defendió hasta el último kilómetro, pero en la crono sucedió lo que todo el mundo esperaba: Hesjedal se llevaba el Giro.
Algunos de los comentarios que veo en los diarios deportivos escritos por gente que desconoce lo que es el ciclismo señalan que es extraño que un desconocido de 30 años de repente gane el Giro. Y esa extrañeza la relacionan rápidamente con el dopaje. Yo les digo que vean la etapa de Velefique de la Vuelta de hace dos años, en la que gana subiendo el puerto almeriense sin compañía en una escapada similar a la de De Gendt de ayer, o que miren la clasificación del Tour del año pasado. El error ha sido de todos los periodistas y de todos los que escribimos sobre ciclismo por no poner entre los favoritos a un hombre que fue séptimo en la mayor vuelta por etapas del mundo. Hesjedal no ha hecho un milagro, ya era conocida su calidad, tan solo ha dado un paso adelante. Otros ciclistas que han dado pasos adelante han sido los otros dos hombres del podio: Purito porque ha conseguido ser constante y no fallar ningún día y De Gendt porque ha demostrado que además de ser un gran cazaetapas puede ser un vueltómano. También querría destacar a los dos colombianos del Sky: Urán y Henao, que han estado arriba en todas las etapas de montaña y que han conseguido quitarse la etiqueta de promesas; a Andrey Amador, por su combatividad y la presencia en carrera que ha dado a Movistar; a Gianluca Brambilla, por ser un prometedor escalador que ha ayudado mucho cuando la carretera se ha puesto para arriba a Domenico Pozzovivo; y a Guardini, por el que aposté a principio de Giro tras su fenomenal Tour de Langkawi, y que, con solo 22 años, ha conseguido batir a Cavendish en un sprint de igual a igual. Solo queda darle las gracias a ellos, y a todos los corredores por brindarnos esta carrera que los italianos dicen que es la mejor del mundo. No sé si será la mejor, pero lo que realmente me importa es que ha sido emocionante hasta el último kilómetro.
lunes, 21 de mayo de 2012
Rabottini culmina y Purito recupera
El ciclista italiano Matteo Rbottini (Farnese Vini-Selle) se impusó ayer en la decimoquinta etapa del Giro tras culminar una de esas etapas que salen una vez en la vida y que siempre son recordadas.
Con 151 km de fufa en las piernas, Rabottini fue cazado por Joaquim Rodríguez (Katusha Team) a falta de 1 km para el final, pero el italiano consiguió batirle sobre la líne de meta parando el reloj en 5 horas 15 minutos 30 segundos, el mismo tiempo que el español. A 39 segundos llegó el canadiense Ryder Hesjedal (Garmin-Barracuda), que cedió la ``maglia´´ en favor del español.
Purito domina ahora la general con 29 segundos de ventaja sobre Hesjedal y 1:22 sobre el italiano Ivan Basso (Liquigas-Cannondale).
Antes de tomar la salida, los ciclistas guardaron un minuto de silencio por las víctimas del terremoto sucedido en la región de Emilia-Romagna, al norte del país.
A continuación, el pelotón empezó a rodar bajo la lluvia, aún quedaban 169 km por recorrer hasta llegar a Pian di Resinelli, un puerto de 2ª categoría y 1280 metros de altitud, y todo esto tras pasar por una cota de primera, dos de segunda y otra de tercera.
Pronto, en el kilómetro 18, Rabottini y el francés Guillaume Bonnafond (AG2R) tomaron la delantera al pelotón y llegaron a tener más de 9 minutos de renta sobre el grueso de la carrera. Más tarde, en el km 28, el luxemburgués Frank Schlek abandonaba la ronda, supuestamente tocado por la caída que sufrió el pasado miércoles.
A 85 km de meta, el italiano Emmanuelle Sella (Androni) saltó del pelotón y se llevó consigo al español Amets Txurruka (Euskaltel-Euskadi).
Poco después se sumaron otros 9 corredores, entre los que figuraba Damiano Cunego (Lampre-ISD), que fue líder virtual de la carrera durante bastantes kilómetros.
El grupo perseguidor se redujo a siete unidades tras el ataque del italiano Stefano Pirazzi (NetApp), poco antes de que Cunego aprovechará la bajada del penúltimo puerto para lanzarse a dar caza a Rabottini, que se fue al suelo debido húmedo asfalto provocado por la niebla y la lluvia, aunque todo se quedó en susto.
A 15 km de la líne ade meta, el corredor del Farnese mantenía una ventaja de 2´17´´ sobre Cunego, que volvió a ser atrapado por Losada, Amador, Amets y Pirazzi, y 5´ 59´´ sobre el pelotón.
Los favoritos marchaban todos juntos en un pelotón comandado por los Astana y los Liquigas para reducir la diferencia de Cunego. Solo a 1500 metros de la meta atacó Scarponi (Lampre-ISD), y se llevó con él a Purito.
Finalmente, Rabottini resistió un ataque de Alberto Losada (Katusha Team) y el posterio de Purito antes de conseguir la victoria de etapa, que sin ninguna duda, tenía bien merecida.
Con 151 km de fufa en las piernas, Rabottini fue cazado por Joaquim Rodríguez (Katusha Team) a falta de 1 km para el final, pero el italiano consiguió batirle sobre la líne de meta parando el reloj en 5 horas 15 minutos 30 segundos, el mismo tiempo que el español. A 39 segundos llegó el canadiense Ryder Hesjedal (Garmin-Barracuda), que cedió la ``maglia´´ en favor del español.
Purito domina ahora la general con 29 segundos de ventaja sobre Hesjedal y 1:22 sobre el italiano Ivan Basso (Liquigas-Cannondale).
Antes de tomar la salida, los ciclistas guardaron un minuto de silencio por las víctimas del terremoto sucedido en la región de Emilia-Romagna, al norte del país.
A continuación, el pelotón empezó a rodar bajo la lluvia, aún quedaban 169 km por recorrer hasta llegar a Pian di Resinelli, un puerto de 2ª categoría y 1280 metros de altitud, y todo esto tras pasar por una cota de primera, dos de segunda y otra de tercera.
Pronto, en el kilómetro 18, Rabottini y el francés Guillaume Bonnafond (AG2R) tomaron la delantera al pelotón y llegaron a tener más de 9 minutos de renta sobre el grueso de la carrera. Más tarde, en el km 28, el luxemburgués Frank Schlek abandonaba la ronda, supuestamente tocado por la caída que sufrió el pasado miércoles.
A 85 km de meta, el italiano Emmanuelle Sella (Androni) saltó del pelotón y se llevó consigo al español Amets Txurruka (Euskaltel-Euskadi).
Poco después se sumaron otros 9 corredores, entre los que figuraba Damiano Cunego (Lampre-ISD), que fue líder virtual de la carrera durante bastantes kilómetros.
El grupo perseguidor se redujo a siete unidades tras el ataque del italiano Stefano Pirazzi (NetApp), poco antes de que Cunego aprovechará la bajada del penúltimo puerto para lanzarse a dar caza a Rabottini, que se fue al suelo debido húmedo asfalto provocado por la niebla y la lluvia, aunque todo se quedó en susto.
A 15 km de la líne ade meta, el corredor del Farnese mantenía una ventaja de 2´17´´ sobre Cunego, que volvió a ser atrapado por Losada, Amador, Amets y Pirazzi, y 5´ 59´´ sobre el pelotón.
Los favoritos marchaban todos juntos en un pelotón comandado por los Astana y los Liquigas para reducir la diferencia de Cunego. Solo a 1500 metros de la meta atacó Scarponi (Lampre-ISD), y se llevó con él a Purito.
Finalmente, Rabottini resistió un ataque de Alberto Losada (Katusha Team) y el posterio de Purito antes de conseguir la victoria de etapa, que sin ninguna duda, tenía bien merecida.
Hoy jornada de descanso, día para recuperar fuerzas de cara a la última semana, la decisiva.
viernes, 18 de mayo de 2012
Campeonatos de España 2012
Salamanca y provincia acogerán este año los campeonatos de España de Ciclismo, del 21 al 24 de junio, y acogerá las categorías de Élite UCI, Élite, Sub-23 y Élite mujeres tanto en las pruebas en línea como las pruebas contra el reloj.
Salamanca capital acogerá la salida y la llegada de la prueba en línea de profesionales el domingo 24 de junio. Con una distancia aproximada de 200 km, transcurrirá por diferentes puntos de la provincia, como son los pueblos de la Sierra de Francia y la Sierra de las Quilamas para tras 160 km en las piernas de los corredores, dar 2 vueltas a un circuito de 20 km ubicado ya en la capital charra.
Esta previsto que participen unos 120 corredores, entre ellos ciclistas de la talla de Alejandro Valverde, Luis León Sánchez u Óscar Freire entre muchos otros.
El seleccionador nacional ha declarado que incluso va a servir para ver el estado de forma de los ciclistas españoles de cara a los Juegos Olímpicos que se celebraran en LOndres este año y en los que el ciclista asturiano del Euskaltel-Euskadi, Samuel Sánchez defiende la medalla de oro.
Por otro lado, Béjar será el escenario de la contrarreloj de profesionales (Élite hombres) el viernes 22 de junio, a la que se sumarán La Alberca y Guijuelo, que acogerán parte del resto de las prubeas, tanto femeninas como masculinas Élite y Sub-23.
A la espera de confirmar los distintos recorridos y las distintas sedes, el alcalde de Salamanca, Fernández Mañueco, anunció que la salida de la prueba en línea de profesionales (Élite hombre) tendrá lugar en la Plaza Mayor, y la meta estará ubicada en la calle María Auxiliadora, como viene siendo habitual en la Vuelta a España y la Vuelta a Castilla y León.
Para una imformación más completa, visitad la página de la Federación Española de Ciclismo :http://www.rfec.com/vistas/noticias/cronica.aspx?id=12496
Salamanca capital acogerá la salida y la llegada de la prueba en línea de profesionales el domingo 24 de junio. Con una distancia aproximada de 200 km, transcurrirá por diferentes puntos de la provincia, como son los pueblos de la Sierra de Francia y la Sierra de las Quilamas para tras 160 km en las piernas de los corredores, dar 2 vueltas a un circuito de 20 km ubicado ya en la capital charra.Esta previsto que participen unos 120 corredores, entre ellos ciclistas de la talla de Alejandro Valverde, Luis León Sánchez u Óscar Freire entre muchos otros.
El seleccionador nacional ha declarado que incluso va a servir para ver el estado de forma de los ciclistas españoles de cara a los Juegos Olímpicos que se celebraran en LOndres este año y en los que el ciclista asturiano del Euskaltel-Euskadi, Samuel Sánchez defiende la medalla de oro.
Por otro lado, Béjar será el escenario de la contrarreloj de profesionales (Élite hombres) el viernes 22 de junio, a la que se sumarán La Alberca y Guijuelo, que acogerán parte del resto de las prubeas, tanto femeninas como masculinas Élite y Sub-23.
A la espera de confirmar los distintos recorridos y las distintas sedes, el alcalde de Salamanca, Fernández Mañueco, anunció que la salida de la prueba en línea de profesionales (Élite hombre) tendrá lugar en la Plaza Mayor, y la meta estará ubicada en la calle María Auxiliadora, como viene siendo habitual en la Vuelta a España y la Vuelta a Castilla y León.
Para una imformación más completa, visitad la página de la Federación Española de Ciclismo :http://www.rfec.com/vistas/noticias/cronica.aspx?id=12496
martes, 15 de mayo de 2012
Ventoso se impone en Forosinone
El ciclista cántabro Francisco Ventoso (Movistar), se impusó ayer en la 9ª etapa de la ronda italiana, tras la cual el canadiense Ryder Hesjedal (Garmin-Barracuda) sigue líder con la misma ventaja,9 segundos, sobre Purito Rodríguez.

Ventoso suma así su ssegunda victoria en un Giro tras la que consiguió el año pasado y segunda también de la temporada tras la que consiguió en el Tour de la Sarthe, tras batir a los italianos Fabio Felline (Androni Giocattoli) y Giacomo Nizzoli (RadioShack), segundo y tercero respectivamente.
El cántabro no desaprovecho la oportunidad que le ofreció el destino, después de una montonera que se produjo en la última curva a causa de un extraño movimiento del australiano Mathew Goss (Greenedge) y en la que también se vió involucrado el campeón del mundo, Mark Cavendish (Sky Team).
Sin los dos mejores velocistas de la ronda, el español fue remontando poco a poco desde el corazón del pelotón hasta conseguir la primera victoria española de este Giro.
La jornada estuvo protagonizada por un trío de escapados, los holandeses Brian Bulgac (Lotto) y Martijn Keizer (Vacansoleil-DCM) y el francés Pierre Cazaux (Euskaltel-Euskadi), que obtuvo una renta máxima de 4 minutos.Keizer, el único superviviente de la fuga, fue neutralizado a 10 km de meta.
En los repechos finales, Joaquim Rodríguez (Katusha) intentó enfundarse la maglia cuando faltaban 7 km a meta, pero el trabajo del Liquigas y del Greenedge se lo impidieron.
Hesjedal fue séptimo y mantuvo el liderato la víspera de la décima etapa, entre Civitavecchia y Assisi sobre 186 km y calificada como de media montaña.

Ventoso suma así su ssegunda victoria en un Giro tras la que consiguió el año pasado y segunda también de la temporada tras la que consiguió en el Tour de la Sarthe, tras batir a los italianos Fabio Felline (Androni Giocattoli) y Giacomo Nizzoli (RadioShack), segundo y tercero respectivamente.
El cántabro no desaprovecho la oportunidad que le ofreció el destino, después de una montonera que se produjo en la última curva a causa de un extraño movimiento del australiano Mathew Goss (Greenedge) y en la que también se vió involucrado el campeón del mundo, Mark Cavendish (Sky Team).
Sin los dos mejores velocistas de la ronda, el español fue remontando poco a poco desde el corazón del pelotón hasta conseguir la primera victoria española de este Giro.
La jornada estuvo protagonizada por un trío de escapados, los holandeses Brian Bulgac (Lotto) y Martijn Keizer (Vacansoleil-DCM) y el francés Pierre Cazaux (Euskaltel-Euskadi), que obtuvo una renta máxima de 4 minutos.Keizer, el único superviviente de la fuga, fue neutralizado a 10 km de meta.
En los repechos finales, Joaquim Rodríguez (Katusha) intentó enfundarse la maglia cuando faltaban 7 km a meta, pero el trabajo del Liquigas y del Greenedge se lo impidieron.
Hesjedal fue séptimo y mantuvo el liderato la víspera de la décima etapa, entre Civitavecchia y Assisi sobre 186 km y calificada como de media montaña.
Pozzovivo conquista Lago Laceno
El ciclista italiano Domenico Pozzovivo (Colnago CSF-Bardiani) se impuso el domingo en la 8ª etapa de la presente edición del Giro de Italia ytas atacar a 6 km del final y hacer inútil la persecución del vizcaíno Beñat Inxausti (Movistar), que llego a 23 segundos del italiano precediendo al pelotón.
El canadiense Ryder Heesjedal (Garmin-Barracuda) consiguió mantener la maglia rosa tras sufrir el final de la ascensión y entrar con el grupo principal encabezado por Joaquim Rodríguez (Katusha), que entró tercero y consiguió 8 segundos de bonificación.
La ventaja del líder se reduce ahora a 9 segundod sobre Joaquim Rodriguez y 15 sobre el italiano Paolo Tiralongo (Astana), ganador en Rocca di Cambio el sábado.
La escapada del día estuvo formada por el costarricense Andrey Amador (Movistar), el francés Julien Berard (AG2R), el polaco Tomasz Marczynski (Vacansoleil-DCM) y el bilbaíno Miguel Mínguez (Euskaltel-Euskadi) llegó a tener casi 11 minutos de ventaja, pero a partir del km 100 empezó a disminuir.
El Katusha de ``Purito´´ se puso al frente del pelotón junto al Liquigas de Ivan Basso, mientras que el Lampre-ISD se dedicaba a proteger a su líder, Scarponi.
A 50 km de meta el grupo de cabeza se había convertido a un dúo. Amador y Marczynski mantenían las opciones de disputarse la victoria de la etapa en lo alto del Lago Laceno, mientras, por detrás, el Katusha avivaba el ritmo confiado en que Joaquim se podia poner de rosa si conseguía los 20 segundos de bonificación que otorga el primer puesto.
El líder de la carrera, Ryder Hesjedal, sufrió un pinchazo a 20 km de meta, pero esto no le impidió empezar la ascensión con el grupo de favoritos.
La escapada del día murió cerca de la pancarta de 16 km a meta, dando paso a momentos de tregua hasta que atacó Pozzovivo, un ciclista de 28 años con cara de niño que logró abrir un hueco de medio minuto que Intxausti no pudo reducir.
En sus 28 años de vida, Domenico Pozzovivo no había ganado nunca antes una etapa del Giro, por lo que con esta victoria abre su palmarés en la ronda italiana.
El canadiense Ryder Heesjedal (Garmin-Barracuda) consiguió mantener la maglia rosa tras sufrir el final de la ascensión y entrar con el grupo principal encabezado por Joaquim Rodríguez (Katusha), que entró tercero y consiguió 8 segundos de bonificación.
La ventaja del líder se reduce ahora a 9 segundod sobre Joaquim Rodriguez y 15 sobre el italiano Paolo Tiralongo (Astana), ganador en Rocca di Cambio el sábado.
La escapada del día estuvo formada por el costarricense Andrey Amador (Movistar), el francés Julien Berard (AG2R), el polaco Tomasz Marczynski (Vacansoleil-DCM) y el bilbaíno Miguel Mínguez (Euskaltel-Euskadi) llegó a tener casi 11 minutos de ventaja, pero a partir del km 100 empezó a disminuir.
El Katusha de ``Purito´´ se puso al frente del pelotón junto al Liquigas de Ivan Basso, mientras que el Lampre-ISD se dedicaba a proteger a su líder, Scarponi.
A 50 km de meta el grupo de cabeza se había convertido a un dúo. Amador y Marczynski mantenían las opciones de disputarse la victoria de la etapa en lo alto del Lago Laceno, mientras, por detrás, el Katusha avivaba el ritmo confiado en que Joaquim se podia poner de rosa si conseguía los 20 segundos de bonificación que otorga el primer puesto.
El líder de la carrera, Ryder Hesjedal, sufrió un pinchazo a 20 km de meta, pero esto no le impidió empezar la ascensión con el grupo de favoritos.La escapada del día murió cerca de la pancarta de 16 km a meta, dando paso a momentos de tregua hasta que atacó Pozzovivo, un ciclista de 28 años con cara de niño que logró abrir un hueco de medio minuto que Intxausti no pudo reducir.
En sus 28 años de vida, Domenico Pozzovivo no había ganado nunca antes una etapa del Giro, por lo que con esta victoria abre su palmarés en la ronda italiana.
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